Desarrollar sin destruir – Inicio del blog

Como en muchos países tropicales y subtropicales, también en Bolivia existe un ferviente interés por desarrollar la agricultura, la ganadería y la silvicultura con métodos modernos para aumentar su producción, de tal manera que alcance por lo menos para el consumo interno del país.

A la mayoría de los expertos locales y extranjeros les ha parecido lo más sencillo, para alcanzar este fin, adoptar sin modificaciones las tecnologías desarrolladas por los países industrializados e introducirlas lo más rápidamente posible con la ayuda técnica y financiera de dichos países.

… Se debería desarrollar la agricultura, la ganadería y la silvicultura del país, adaptando estas técnicas a las condiciones ecológicas y socioeconómicas existentes.  Para ello, deberían conservarse en lo posible, la mayoría de los métodos tradicionales, que en muchos casos son más favorables ecológicamente ...”

Las líneas predecentes podrían ser parte de una nota o un artículo e incluso nota de opinión sobre nuestro desarrollo hoy en día, sin embargo, provienen de un libro -un “librito”- publicado en julio de 1981, hace prácticamente 30 años, por el Dr. Heinz Ellenberg en el Instituto de Ecología, titulado “Desarrollar sin destruir”.

El “librito” contiene una serie de consejos prácticos ante problemas ambientales de “aquellos tiempos” con el objeto de orientar a agrónomos, planificadores del desarrollo, “conservacionistas” (o como se llamaran en aquellas épocas), o cualquier interesado en el desarrollo de nuestro país, antes siquiera de que habláramos -como lo hacemos ahora- de desarrollo sustentable, conservación, conocimientos tradicionales, diálogo de saberes y demás.

El propósito de este blog es compartir -con quien esté interesado- su contenido y, a través de él, a través de este “librito” (cuyo contenido es invaluable), estimular la discusión sobre nuestro desarrollo de manera que podamos crecer sin destruir nuestro Patrimonio Natural.

Para comenzar debo agradecer a Mario Baudoin, quien -no se de dónde- me envió una copia original del libro, que me he tomado la libertad de escanear, y a partir del cual cada semana compartiré con quienes estén interesados su contenido, a la espera de que a través de mis comentarios y los suyos -por supuesto- podamos discutir, como el Dr. Ellenberg dice en al final del prólogo de su libro -y recuerden que era 1981-  “el tema del futuro para un desarrollo auténtico propio de Bolivia “.